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Hace 15 años, cuando Pia Franzen empezó a trabajar en BIA Group en la ciudad de Solingen, Alemania, no imaginó que terminaría a cargo de una gran planta para fabricar piezas de plástico cromadas en el centro de México. Eran tiempos distintos y BIA se enfocaba principalmente en el mercado europeo.

“Durante muchos años nos mantuvimos muy alemanes, pero en 2011 comenzamos a abrirnos a los mercados internacionales; hicimos una empresa conjunta en China, y otra en Eslovaquia, en Europa del Este”, comenta Franzen en entrevista para Products Finishing México.

La jefa de la nueva planta de BIA en San Luis Potosí recuerda que la apertura al mercado global hizo que la directiva de la empresa se preguntara por qué querían ser internacionales y cómo debían hacerlo. “Muchas empresas de Alemania abren empresas en el mundo con el objetivo de ahorrar salarios, pero nosotros no queríamos eso. Queríamos internacionalizarnos para servir a todos estos mercados, a los clientes que son cada vez más globales, pero nuestra idea es ir a otros países y producir con la misma calidad y el mismo tipo de automatización que tenemos en Alemania”.

“Queríamos internacionalizarnos para servir a todos estos mercados, a los clientes que son cada vez más globales, pero nuestra idea es ir a otros países y producir con la misma calidad y el mismo tipo de automatización que tenemos en Alemania”.

Si bien las plantas en Asia y el Este de Europa aumentaron la presencia de la compañía en los mercados globales, hacía falta llegar a Norteamérica. “Dada la importancia global de nuestra industria, el traslado al continente americano es lógico ―decía Jörg Püttbach, director general y dueño de BIA, en una nota de septiembre de 2019 publicada en la web de la empresa―. Queremos ser un actor global en este negocio. Eso significa que debemos estar allí para nuestros clientes. Con América del Norte, ahora llenamos la última zona en blanco en el mercado para nuestros productos”.

A decir de Franzen, la decisión de ubicar la nueva planta en Norteamérica se basó en tres razones: el crecimiento de la industria automotriz en el país, el costo de los salarios, y “por último, pero no menos importante, creemos que en México hay gente muy bien calificada y esto se hizo más evidente entre más lo conocimos. Entre más de cerca miramos la ubicación exacta, vimos que en México hay mucha gente joven, que se esfuerza por conseguir un buen trabajo, quiere una buena carrera, las universidades son buenas y creemos que podemos tener gente calificada aquí, lo que nos ayuda a producir con los mismos estándares de calidad que en Alemania”.

Volante de un auto premium cromado con la tecnología de BIA.

Otra decisión importante fue poner a Franzen frente al proyecto en México, nombramiento que logró gracias a su amplia experiencia dentro de BIA Group. “Para la gerencia de la planta de México hemos designado a Pia Franzen, quien ha estado en la empresa desde los primeros años de BIA y quien, al haber servido muchos años, primero como representante de ventas y después como directora de RH, también conoce el negocio de proyectos de adentro hacia afuera”, señaló Püttbach en 2019.

La elección de San Luis Potosí se hizo en 2018, luego de un viaje a México de Franzen y Püttbach para evaluar la viabilidad de establecerse aquí, y también para ver si ella aceptaría mudarse a otro continente con su esposo. “Podía haberme quedado en Alemania en mi antiguo trabajo como directora de recursos humanos, un trabajo desafiante e interesante, pero me gustó la idea de construir la nueva planta, de establecer nuevas estructuras y construir todo desde cero. Nunca tienes mejores oportunidades que cuando empiezas de cero”, apunta Franzen.

Dos años después de los planes iniciales, la planta de 10,000 metros cuadrados de BIA en el territorio mexicano se encuentra lista para generar sus primeras piezas. De hecho, es muy probable que esas piezas estén saliendo de la línea de producción al momento en que usted lee este texto, pues el plan de la empresa es arrancar a principios de 2021 con cerca de 20 colaboradores, e incrementar el volumen gradualmente hasta llegar a un turno completo con 80 o 90 personas, y luego abrir un segundo y, tal vez, un tercer turno.

Piezas de plástico cromadas y con textura.

“Espero que en los dos primeros años tengamos tres turnos llenos de trabajo y eso nos lleve a 180 personas, pero esto no es el final porque creemos que en una planta de galvanizado y moldeo, lo mejor que se puede hacer es contar con dos líneas de recubrimiento y solo un equipo de técnicos, de ventas y de todo, por lo que ya tenemos planes para una segunda línea, aunque esto resulta muy difícil de predecir. La idea es que en tres a cinco años haya una segunda planta de galvanoplastia”, refiere Franzen.

Otra gran ventaja de esta nueva ubicación es la intralogística, ya que el equipo de BIA ha podido planear e implementar todo para “garantizar las distancias más cortas posibles entre las estaciones de trabajo individuales, lo que permitió una eficiencia de producción muy alta”, dice la jefa de planta.

Entre las órdenes que deberá servir la nueva instalación se encuentra un pedido muy grande para el nuevo BMW X8, que deberá salir al mercado en 2022, y aunque toda la serie previa se realizará en Solingen, la planta de México asumirá la producción completa a partir de 2022. De igual forma, el departamento de ventas mexicano ha obtenido nuevos pedidos para Volvo y Daimler.

Un equipo creado desde cero

Para dar forma al proyecto de expansión en México, Franzen comenzó muy pronto la contratación de puestos clave para su equipo. “Contratamos a algunas personas muy temprano, y estamos contentos porque parte de la capacitación se realizó en Alemania, y algunas personas pudieron aprovecharla durante 2019 y principios de 2020”.

Pia Franzen, jefa de planta de BIA en San Luis Potosí.

Franzen considera que la contratación temprana y la capacitación directa de ciertos líderes de departamento en Solingen —algunos de los cuales estuvieron hasta 12 meses allá— ayudó mucho a la conformación del nuevo equipo. “Entendieron la filosofía BIA y cómo hacemos las cosas. Creo que puedes aprender las cosas concretas en todas partes del mundo, pero nuestra filosofía se trata de cómo trabajamos juntos, cómo nos ayudamos y cómo conseguimos las conexiones para los departamentos de producción y ventas”.

Debido a la irrupción de la pandemia del coronavirus a escala global en 2020, no fue posible enviar a más personas a capacitarse en las oficinas centrales, pero el avance fue importante ya que, según Aldo Sheridan, gerente de ventas y gestión de proyectos en México, “la idea de BIA Group es hacer una copia de las oficinas centrales en las plantas que están fuera de Alemania”.

Aldo Sheridan, gerente de ventas y gestión de proyectos de BIA en México.

“Contar con personal experimentado y la combinación de toda esa experiencia nos hace competitivos. Sabemos cómo debemos trabajar para lanzar los próximos productos y, al mismo tiempo, creo que esta podría ser una de las ventajas que tenemos cuando nos comparamos con otras empresas de galvanoplastia aquí en México”, afirma Sheridan.

Para la jefa de planta, el secreto del éxito de BIA está en la combinación precisa entre la tecnología de punta y un equipo que sabe comunicarse de manera efectiva. “El mayor secreto para hacer bien todo el proceso es acertar en la interfaz. No puedes poner cromo en una parte mala, porque te traerá errores, por lo que primero necesitas una buena calidad de las partes inyectadas, y luego la combinación con la calidad del recubrimiento. Y, en medio de todo, se necesita una muy buena comunicación entre los jugadores para hacer bien las piezas, y somos muy conscientes de eso”.

A lo largo de su carrera, Franzen ha encontrado que lo más importante es que el objetivo general siempre debe ponerse por encima de las metas individuales: “El líder de moldeo por inyección siempre debe tener en cuenta el producto final, y lo mismo el jefe de recubrimientos, porque si estos dos no trabajan juntos, eso no es bueno. Pero tenemos un muy buen equipo aquí, y también creo que en México no es difícil anteponer el trabajo en equipo a lo individual, y eso es exactamente lo que necesitamos”.

Una parte más del equipo de BIA México que ocupará buena parte las estaciones de trabajo en San Luis Potosí serán las personas encargadas de la inspección visual (en su mayoría mujeres), ya que “ninguna pieza debe dejar la planta sin una inspección visual al 100%”, dice Franzen.

A la pregunta sobre si usarán cámaras u otras tecnologías para este tipo de inspección, la jefa de planta responde que “a la fecha no tenemos máquinas que puedan vencer a las personas en el chequeo visual. Siempre están trabajando en ello, pero necesitamos a las personas para esta tarea”.

Vista de la zona de cromado de la planta en San Luis Potosí.

Tecnología avanzada y respetuosa con el medioambiente

Como proveedor global de piezas de plástico cromadas para los interiores y exteriores de los autos, uno de los orgullos de BIA es su tecnología, al grado de afirmar que sus líneas de cromado “establecen los estándares de la industria en todo el mundo”. Y como la empresa quiere ofrecer en México la misma calidad que tiene en Alemania y en sus otras ubicaciones, ha traído al país la tecnología más avanzada, tanto para la inyección de plástico como para el cromado.

En la parte de moldeo se han instalado cinco máquinas de inyección de plástico (aunque se planea llegar a 10) y tecnologías multicomponente 2K y 3K, con una fuerza de sujeción de 125 a 650 toneladas. Del lado de cromado se tendrán dos líneas automatizadas para recubrir piezas de ABS (acrilonitrilo butadieno estireno) y de PC/ABS (policarbonato con ABS), así como de poliamida.

Los sistemas y procesos de San Luis Potosí fueron diseñados de acuerdo con los estándares alemanes e implementados in situ por expertos de la compañía que viajaron a México desde Solingen.

En cuanto al cromo con el que se recubrirán las piezas, la empresa está lista para ofrecer piezas tanto de cromo hexavalente como trivalente, ya que hasta el momento cada OEM tiene requerimientos distintos, pero “dado que en Europa ya no se permitirá el uso de cromo hexavalente, creo que habrá un desarrollo en la dirección del cromo trivalente en todas partes, por lo que también es importante poder producirlo aquí desde el principio”, explica Franzen.

La planta de BIA en México busca cumplir y exceder los lineamientos de manejo de aguas residuales.

“Estamos empezando limpios en México para las superficies y también para el tratamiento del agua. En Europa, especialmente en Alemania, trabajamos con un tratamiento de aguas residuales que permite reciclar estas aguas. Hemos hecho más de lo que la ley pide en Alemania y aquí, porque creemos firmemente que tenemos esta responsabilidad con el medioambiente y nos lo tomamos muy en serio”, dice la jefa de planta.

El más reciente Reporte de BIA, que incluye un apartado dedicado al cromo trivalente, señala que el desarrollo y producción de compuestos alternativos al cromo hexavalente están muy avanzados, y que gracias a la cooperación entre los proveedores de productos químicos y las empresas de la Asociación de Comercio de Cromado sobre Plástico (FGK, en alemán), existen en el mercado procesos de cromo trivalente que satisfacen las demandas funcionales y de diseño de la industria.

“Todos los requisitos de automoción, como la resistencia a los ciclos climáticos o a la corrosión, así como el color del depósito, se han cumplido mediante acabados de superficie producidos a partir de electrolitos de cromo (III)”, afirma la empresa.

Innovación en el cromado sobre plástico

Entre las ventajas que BIA podrá ofrecer a sus clientes de Norteamérica hay una variedad de innovaciones creadas por la propia empresa, que le permiten generar superficies translúcidas, con texturas, así como colores personalizados.

“A los compradores de vehículos premium les gusta que las cosas sean personales y exclusivas. Los acabados de superficie cromados en los interiores de los vehículos de lujo han sido durante mucho tiempo una expresión de esta tendencia. Desde hace algún tiempo, las superficies metálicas reales se han mejorado cada vez más con incrustaciones retroiluminadas o translúcidas, la llamada ‘luz ambiental’”, dice el reporte de la compañía.

Piezas con Night Design de la empresa.

Para cubrir esta demanda, BIA cuenta con los productos denominados Night Design, que son piezas tratadas con cromado selectivo, el cual garantiza que los símbolos de la superficie del componente queden transparentes y permitan el paso de la luz.

De acuerdo con la empresa, la tecnología Night Design evoluciona constantemente y su proceso láser (patentado y probado) se ha complementado con una tecnología de impresión también patentada. “En este proceso se aplica una laca selectiva al material base translúcido, lo que permite un galvanizado parcial. Esta tecnología ya ha entrado en plena producción con la implementación de los símbolos Night Design en el panel de control de la nueva serie MFA2 de Mercedes-Benz”.

BIA tiene, además, procesos de cromo texturizado, otra de sus especialidades. Este proceso se logra sobre la base del cromado selectivo y con ayuda de la tecnología láser, que permite colocar en la superficie de la pieza estructuras de filigrana que producen una experiencia tanto visual como táctil.

El cromo con textura es una de las innovaciones de BIA.

“Aunque normalmente no trabajamos de forma directa con las OEM, pues por lo general somos Tier 2 o 3, en cuestiones de diseño tenemos contacto directo con ellas para presentar las nuevas posibilidades, las innovaciones. Es como un triángulo: las armadoras saben el tipo de innovaciones que estamos haciendo y hablan con sus proveedores (que son nuestros clientes), por lo que trabajamos en este triángulo y encontramos las mejores soluciones”, comenta Franzen.

Y está también el gran abanico de los colores personalizados. “Todas las OEM se enfocan en un tipo especial de cromo o color porque quieren distinguirse”, dice Franzen, y agrega que BIA se ha especializado en desarrollar estos colores con sus clientes para darle a cada uno el color que necesita.

La jefa de la planta de BIA en México está convencida de que, en el futuro, “las superficies marcarán la diferencia en el ambiente y en la calidad en general, por lo que los autos de clase alta necesitarán más superficies para dar la sensación de calidad a los clientes”.

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