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El fabricante Dürr se ha centrado en los últimos años en la automatización de aplicaciones de recubrimiento líquido, sobre todo en el sector de la automoción. Su reciente innovación, EcoPaintJet, comenzó principalmente en la producción automotriz. Está diseñado para aplicar pintura en un área grande o en patrones simples con una alta definición de bordes y sin exceso de rociado, lo que la convierte en una solución sostenible que reduce el desperdicio. También permite cambios de color rápidos. Después de un año exitoso en el mercado, la tecnología está disponible para su integración en aplicaciones de la industria general, más allá del sector automotriz.

La historia de EcoPaintJet comenzó en 2008, cuando los ingenieros de Dürr comenzaron a investigar cómo incrementar la eficiencia de transferencia hasta en un 100%. Exploraron diferentes tecnologías de inyección de tinta y leyeron docenas de patentes. La primera iteración fue un intento de crear gotas homogéneas, pero con pintura en lugar de tinta. De 2010 a 2012 la empresa trabajó en esto como parte de un proyecto financiado por el gobierno, y en 2013, cuando tomó la decisión de expandir el proyecto de forma independiente, aumentó los esfuerzos y la mano de obra.

La extensa I + D y el arduo trabajo han dado sus frutos. EcoPaintJet ganó el premio a la innovación “Deutscher Innovationspreis” de 2020, en Alemania. Como parte de la serie de aplicación sin exceso de pulverización de Dürr, EcoPaintJet, diseñado para eliminar el exceso de pulverización, reduce el desperdicio y la necesidad de enmascarado o envoltura de película para obtener un trabajo de pintura con bordes definidos.

El componente más importante de la serie de aplicación sin exceso de pulverización es el suministro de pintura, combinado con el proceso de limpieza y pintura previa. El EcoPaintJet controla esto mediante tres válvulas. El corazón del aplicador, en sí, es una placa de boquillas con alrededor de 50 boquillas capilares que producen chorros de pintura paralelos, según el diseño. Estos se pueden activar o desactivar en cualquier momento para iniciar o detener el proceso de recubrimiento o permitir cambios rápidos de color. Funciona sin atomizador, sin dejar exceso de pulverización que se filtre del aire de la cabina de pintura.

Está diseñado específicamente para cubrir grandes superficies, pero es personalizable. El ancho del camino de pintura se puede ajustar a través del ángulo de aplicación del aplicador, lo que permite un camino de 30 a 50 mm de ancho. Se pueden producir anchos estrechos al adaptar la placa de boquillas. El espesor de recubrimiento deseado se controla mediante la velocidad del aplicador y el contenido de sólidos de la pintura.

“El conjunto de aplicaciones sin sobrepulverización permite aplicaciones con alta definición en el borde, cambios de color rápidos y un diseño de superficie personalizado ―comenta Holger Beiersdorfer, vicepresidente de productos industriales de Dürr. Esto hace que nuestra tecnología sea atractiva incluso en escenarios en los que antes no se podía concebir un método de pintura automatizado”. La compañía continúa ampliando las posibilidades de aplicación: en la actualidad ha experimentado con el recubrimiento de cascos contra incendios, botellas de champán y marcos de ventanas, entre otras piezas.

Por su parte, Adler, el fabricante de pinturas austriaco, ha desarrollado soluciones de recubrimiento incoloras y pigmentadas, diseñadas con precisión para trabajar mediante esta tecnología. “Desarrollamos productos a base de agua innovadores y respetuosos con el medioambiente, que ofrecen la máxima durabilidad y, al mismo tiempo, individualidad visual para algo más que material laminado”, dice Albert Rössler, director de tecnología de Adler.

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