Una “Revolución” en revestimiento en barril con cromo

Esta opción de recubrimiento trivalente reúne las ventajas del proceso de cromo y de barril.

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La variedad de productos que tienen un acabado en cromo, y con los que tenemos contacto diariamente, es impresio­nante: virtualmente parecería que, todo, desde utensilios de cocina hasta herramientas para reparación de automóviles. Incluso si el material base es plástico y no de metal, el recu­brimiento decorativo en cromo lo hace ver como si fuera y se sintiera de metal y, quizá aún más importante, lo hace resistente a la corrosión.

El proceso más reciente de revestimiento decorativo en cromo de Pavco Inc. aborda dos de las quejas más comunes acerca de la aplicación de este tipo de acabados para partes más pequeñas como los sockets ilustrados arriba: esto es ineficiente y tedioso. Hex-A-Gone Revolution permite procesar a granel este tipo de partes, logrando la calidad del revestimiento por estantes mediante una producción por barril que requiere menos mano de obra.

El material y el método preferidos para esa apariencia cromada ha sido tradicionalmente cromo hexavalente, aplicado a las piezas sobre estantes. Si bien este proporciona resistencia a la corrosión y estética, la formulación de cromo hexavalente tiene sus propios inconvenientes, incluyendo problemas de salud y ambientales bien documentados y, adicionalmente, es difícil lograr cobertura completa en piezas revestidas sobre estantes.

“Las marcas que dejan los estantes son un problema para los revestidores”, afirma Matt Stauffer, Director Técnico de la planta de la compañía en Charlotte, Carolina del Norte. “Generalmente, cuando algo es revestido con cromo uno puede darse cuenta de cómo estaba puesto en el estante, debido a las marcas que estos dejan. Entonces, estos son vacíos en el recubrimiento, porque ahí es donde las partes tienen que hacer contacto con el estante. Esas áreas se con­vierten en más susceptibles de corrosión”.

Cuando una pieza es revestida con barril, obviamente no hay marcas de estantes. “Al final, los clientes obtienen cobertura completa en sus partes en cambio de áreas con acero al desnudo o con marcas oscuras de contacto, con las cuales tendrían que lidiar”, agrega Stauffer. “Recubrimiento pleno dentro de un socket es algo a lo que los revestidores con estantes no están acostumbrados a ver”.

Además, las partes como los sockets son difíciles de montar. El revestimiento con barril requiere menos mano de obra, llevando no sólo a niveles más altos de eficiencia, sino también a reducir costos. “Con un proceso de barril, la gente puede reconsiderar el acabado de piezas en el extranjero, donde la mano de obra es más barata, y hacer que se hagan aquí en Estados Unidos”. 

Algunos talleres han intentado cambiar de revestimiento con cromo por estantes a procesos sin cromo por barriles, empleando estaño-níquel y estaño-cobalto, pero esos recu­brimientos también tienen debilidades. “No lucen como cromo, ni son duros como el cromo, y tampoco ofrecen la protección contra la corrosión que el cromo tiene”, señala Stauffer.

Tras años de investigación, Pavco aparece con una formula­ción que suministra la dureza, valores de color y protección contra la corrosión del cromo trivalente, pero con una distribu­ción mejorada de espesor y un poder de cobertura superior al del cromo hexavalente. Hex-A-Gone Revolution puede lograr piezas brillantes con un espesor de recubrimiento de 0.40 micras, o incluso un poco más grueso, afirma.

Por supuesto, hay algunas limitaciones en el tamaño de las partes que pueden ser revestidas en barril, pero Stauffer dice que Pavco ha tenido éxito con piezas de hasta 30 centímetros. “Básicamente, las cosas que usted convencionalmente revestiría en barril con otros recubrimientos, ahora es posible hacerlo en cromo”, concluye.